Nissan vende su negocio de baterías eléctricas a la firma china GRS Capital

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Existen dos estrategias muy distintas en la industria del automóvil eléctrico cuando de suministro de baterías eléctricas se trata: unos cuantos fabricantes de vehículos eléctricos han optado por invertir en sus propias fábricas de baterías,  para asegurarse el suministro continuo, especialmente para sus propios vehículos, lo que además les permite tener un control directo sobre los costos de producción. Por el contrario, otros han conformado sociedades con los proveedores ya existentes,  con el fin de centrar exclusivamente sus recursos y tecnología  en la fabricación y mejora de sus EV.

Nissan apostó en el 2007 por la fabricación de baterías eléctricas con la finalidad de  contar con un suministro adecuado e ininterrumpido de baterías de iones de litio para sus automóviles eléctricos, lanzando su Automotive Energy Supply Corporation (AESC).

Su momento de apogeo lo vivió en el 2014, cuando se convirtió en uno de los mayores fabricantes de baterías de vehículos eléctricos, siendo sólo superado por Panasonic, que era el encargado de proveer las baterías eléctricas para Tesla.

Pero esta empresa se ha encontrado con obstáculos difíciles de superar, como la fuerte apuesta de otros proveedores que venden estos artículos a precios muy competitivos, que han hecho que AESC pierda su significativa cuota en el mercado,  motivo que lo habría impulsado a vender su fábrica.

De hecho, el año pasado había estado en conversaciones con la firma Panasonic, negocio que finalmente no fructificó, pero en cambio sí llegó un acuerdo con un fondo de inversión privado que tiene su sede en China.

La decisión de Nissan y NEC

Nissan Motor Co. y NEC Corporation, que es copropietario de AESC, anunciaron este martes que  acordaron vender parte de su negocio de baterías eléctricas a  GRS Capital, una firma china de inversiones, sin revelar el monto de la transacción, aunque según han trascendido algunos rumores, AESC estaría valuada en un monto cercano a los USD 1,000 millones.

Nissan da a conocer que este acuerdo de venta cubre su participación del 51% de la firma AESC, pero primeramente, para poder concretar dicha transacción, deberá tomar posesión total de AESC, así como de la filial que produce los electrodos: NEC Energy Devices, venta que estaría finalizando los últimos meses de este 2017, según las aprobaciones y reglamentaciones que deben cumplirse.

El comunicado de prensa que salió hoy a la luz dice:

“El acuerdo de venta y compra abarca la filial de Nissan, Automotive Energy Supply Corporation (AESC), así como las operaciones de fabricación de baterías en Smyrna, Tennessee, propiedad de Nissan Norteamérica Inc. (NNA) y Sunderland, propiedad de Nissan Motor Manufacturing (UK) Ltd. (NMUK). Los activos vendidos a GSR también incluirán parte de las operaciones japonesas de desarrollo de baterías y producción de Nissan en Oppama, Atsugi y Zama “.

Las expectativas de Nissan

La empresa japonesa confía en que esta decisión reforzará su competitividad en el mercado de los EV, en vez de dificultarla, pues Nissan asegura que seguirá participando con esta empresa para centrarse en los programas de vehículos eléctricos en curso.

Esta transacción comercial estaría basada en el hecho que, según las palabras de su presidente y CEO Hiroto Saikawa: “Permite a AESC utilizar las amplias redes de GSR y la inversión proactiva para expandir su base de clientes y aumentar aún más su competitividad. A su vez, esto mejorará aún más la competitividad de los EV de Nissan. AESC seguirá siendo un socio muy importante para Nissan, ya que así  podemos profundizar nuestro enfoque en el diseño y producción de vehículos eléctricos líderes en el mercado“.

El negocio de las baterías

Si bien, la demanda para las baterías sigue en franco ascenso, para algunas empresas de EV, el contar con su propia fábrica de baterías de litio es rentable y conveniente, como sería, aparentemente, para Tesla, pero para otras firmas, dicha fabricación conlleva un mayor costo que comprarla directamente  a otro fabricante.

Esto estaría explicando la venta de AESC por parte de Nissan, a quien ya no le resultaba rentable este negocio, aparte de “dispersar” sus esfuerzos tecnológicos en avances que serán mejor aprovechados en su nuevo modelo de Leaf, que espera sirva para reafirmar su dominio en el mercado de los eléctricos.

Si bien han habido algunas especulaciones sobre que Nissan estaría asociado con LG Chem para sus baterías eléctricas de nueva generación, sólo después de todos estas ventas, negociaciones y rumores de asociaciones, veremos qué tipo de baterías utilizará Nissan en el próximo lanzamiento de la nueva generación de Leaf, que se espera para el próximo mes.