El lado polémico de la Energía Eólica pasa la factura a los pobladores de Oaxaca.

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La reciente industria de la Energía Eólica en México

La energía eólica en nuestro país cobra cada vez más fuerza en cuanto a su participación dentro del abanico de opciones para generar energía limpia, y esto es confirmado por datos oficiales de la Asociación Mexicana de Energía Eólica, pues según cifras de esta, mientras que en 2014 se operaban 2,551 Megawatts, se espera que de 2020 a 2022 éste número llegue a 15,000, es decir, un pronóstico de crecimiento de 488% en tan sólo 6 años.  Algunos de los estados que cuentan con mayor capacidad instalada para generar energía a base de viento son Tamaulipas, Baja California, Jalisco, S.L.P. y Nuevo León, sin embargo, la rebanada más grande del pastel se la lleva Oaxaca, albergando el 76.8% del total de capacidad, lo que equivale a 2,360 Megawatts, según datos de 2016.

Oaxaca: La gloria y el talón de Aquiles de la industria

Es precisamente en Oaxaca donde hay inconformidades por parte de los habitantes de algunas localidades, específicamente en el municipio de Juchitán, pues se reporta que en el mes anterior se presentó un derrame de aceite en una turbina de la empresa Electricité de France, donde obreros de la firma, con equipo de seguridad, se encontraban limpiando un lubricante que caía del aerogenerador, en seguida, cubrieron de una fibra textil la base de este para absorber fugas adicionales.

Según testimonios de habitantes de los al rededores del lugar, se desprende un hedor insoportable a aceite quemado del lugar donde se localizan las turbinas, asimismo, árboles cercanos brillaban debido a alguna sustancia que, según los pobladores, tenía apariencia de petróleo. Cabe subrayar que se han reportado situaciones similares por todo el istmo de Tehuantepec.

Pese a los sucesos ya mencionados, cabe subrayar que dichas fugas no ponen en peligro la salud, no obstante, representan un problema político, ya que los propósitos gubernamentales de encaminar al país hacia una generación más limpia se ven manchados bajo este tipo de acontecimientos que traen descontentos sociales. La zona sur de México se caracteriza por una población tradicionalmente reaccionaria ante políticas públicas y las relacionadas con energía no son la excepción. Son incontables las manifestaciones, llevadas a cabo por habitantes de diversos sitios de Oaxaca, para echar atrás el desarrollo de la energía eólica.

La compañía de energía francesa puntualizó que el respectivo lubricante no es peligroso para el medio ambiente, aunque los procedimientos para atender casos como el de la fuga serían investigar las causas del problema, así como determinar si hubo algún daño ambiental. Posteriormente, se compensaría económicamente al terrateniente afectado, así como llevar a cabo una eliminación del daño hecho. Por otra parte, Acciona, empresa de energía de la península ibérica, con operaciones en la región del istmo de Tehuantepec, asevera que se han tenido problemas parecidos con sus equipos, pero que son ocasionados debido a las condiciones climáticas y la magnitud de los vientos, que calificó como virulentos.

Según un funcionario de Acciona, estos problemas no pueden solucionarse al instante, ya que durante casi medio año los fuertes vientos impiden el mantenimiento, lo que puede poner en peligro a los obreros que intentasen reparar la fuga o falla que se presente. Sin embargo, se puntualizó que el petróleo de las turbinas de la empresa española nunca llega a la superficie y, también, se está trabajando para evitar el escurrimiento del lubricante sobre el equipo. Por otro lado, la presidencia del comité del Consejo Global de Energía Eólica en América Latina destacó que no es común que dichos derrames contaminen al suelo y que cuando llegase a ocurrir, las compañías están obligadas a limpiar las áreas afectadas. Respecto a las protestas de la gente, el mismo comité señaló que las manchas de aceite sobre las blancas turbinas son un punto de alerta para los pobladores de los alrededores y sus protestas en contra de proyectos eólicos.

El fondo del problema

A pesar de que las protestas se localizan en distintos sectores de la sociedad de aquella entidad, así como en distintos grupos activistas, el problema de fondo es un descontento social hacia el gobierno pues, por ejemplo, muchas personas se quejan de su alta facturación en el consumo de luz, argumentando que el uso de energías alternativas no sirve de nada, sin embargo, es importante remarcar que dichos beneficios son a mediano y largo plazo, y las energías limpias son, evidentemente, una transición larga y benéfica.