Alcanzar movilidad eléctrica y sustentable, la tarea de México

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Las cifras de los mercados mundiales hablan por sí solas: la movilidad eléctrica y sustentable es el futuro. En el viejo continente ya se han visto las primeras luces de ese futuro: Inglaterra, Escocia, Francia, y China han prohibido, o están vías de prohibir finalmente la producción nueva de autos de combustión, apenas entradas las siguientes dos décadas de este siglo.

México es un país que, por su ubicación geográfica y su posicionamiento estratégico en la economía mundial, destaca en muchos de los sectores económicos y productivos que empujan el mundo hacia adelante. En materia de sustentabilidad, sin embargo, tiene por lo menos quince años de atraso: su reforma energética, que se dio una década después que la de su vecino del norte, es uno de los grandes porqués.

Actualmente, según los porcentajes que ofrece la Secretaría de Energía (Sener), alrededor de un 22% de toda la matriz energética mexicana procede de fuentes renovables; la meta del gobierno federal es llevar ese porcentaje al 35% para el 2024, y a un 50% para 2050. Según el último reporte de la Bloomberg New Energy Finance, para entonces, más de la mitad de todo el parque vehicular del mundo será eléctrico.

¿Qué papel juega México en ese nuevo escenario? ¿Cómo puede México impulsar su crecimiento en la materia? Estas y otras preguntas fueron las que se intentaron responder en el magno foro Sustentabilidad Movilidad Urbana y Eléctrica, patrocinado por Siemens y BMW Group, que se celebró en el hotel Four Seasons, en Reforma, hasta poco después de la una de la tarde, cuando fuera interrumpido y suspendido por el sismo.

Participaciones clave, no obstante, ya habían tenido lugar: en primera instancia, la del secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell. El funcionario anunció una inversión importante para aumentar la infraestructura capaz de cargar a los dispositivos eléctricos: 25 millones de pesos para la instalación de 100 estaciones de carga que se añadirán a las ya existentes en el país, y con las que se completará el primer millar.

Según palabras del secretario, el capital vendrá del Fondo de Transición y Aprovechamiento Sustentable de la Energía (Fotease) para la instalación de 100 estaciones nuevas, universales, públicas y gratuitas para la Ciudad de México, su zona metropolitana, así como Monterrey y Guadalajara.

La red completa de 1000 estaciones de carga estaría operando hacia el final de la presente administración. “Los autos eléctricos gozan de beneficios económicos, como la exención de impuestos, esto porque su energéticos es más barato”, afirmó el secretario.

Otra de las medidas que el secretario subrayó, al respecto de la postura que mantiene nuestro país en la materia, es el aprovechamiento del gas natural, y la expansión de la red eólica y solar producto de la reforma energética. “El avance en la adopción de gas natural nos ha permitido una reducción de al menos 23% en nuestras emisiones de bióxido de carbono”, apuntó.

Las soluciones de movilidad a partir de este energético, el gas natural, también ha presentado avances a partir de la reforma: de la mano de la francesa Engie, y la mexicana Virtual Pipelines, mantienen una fuerte inversión para la implementación del gas natural vehicular.

Otro punto importante es la apertura del Mercado Eléctrico Mayorista, en el cual participan las ya más de 20 empresas de energía verde en nuestro país, que llegaron después de las dos subastas eléctricas de largo plazo. Estos dos eventos fueron decisivos para la nueva historia energética de México, pues gracias a los precios alcanzados durante la subasta, México se posicionó como uno de los destinos de inversión, en materia de sustentabilidad, más atractivos del globo.

No es una casualidad que un gigante como BMW Group haya introducido ya seis modelos eléctricos e híbridos a nuestro país, el i3 entre ellos, y tuviera una participación tan importante durante el foro.

Precisamente Dirk Arnold, vicepresidente de movilidad eléctrica de BMW, aprovechó los micrófonos del foro para anunciar los planes que mantiene su empresa en la materia: la creación e implementación en Europa y Norteamérica, de una súper red de carga tres veces más poderosa que la Supercharger de Tesla.

La potencia de esta nueva red, que se trabaja en alianza con Ford y Volkswagen, tendría una capacidad de hasta 350kW, frente a los 120kW de la red de Tesla; eso cargaría a los vehículos de nueva generación en 15 minutos. La nueva estructura estaría siendo implementada hacia el final de la década primero en Europa, y tardaría un poco más en entrar a nuestro país.

Las nuevas 1000 estaciones de carga, sumadas a las facilidades que otorga la CFE para los usuarios de autos eléctricos (el suministro gratuito de la energía necesaria para cargarlos), y la entrada de la nueva infraestructura de carga de carga de BMW a nuestro país, son los elementos perfectos que posicionan a México en un rumbo sustentable hacia el futuro.

Es importante recordar también que Tesla, la compañía de Elon Musk con sede en California, que lidera la revolución eléctrica en movilidad, tiene planes no sólo de instalar uno de sus Hyper Loops, de México a Guadalajara, sino el de incluir a nuestro país en una red de carga continental. De hecho, nuevas estaciones de carga en Monterrey, Guadalajara y Ciudad de México están a punto de ser abiertas por Tesla.

¿Qué elemento faltaría para consolidar este mercado en nuestro país? Según las palabras de Carlos Slim Domit, que también participó durante el foro: alcanzar un nuevo peldaño en nuestras telecomunicaciones. En un mundo donde todo está conectado con todo, dijo Slim, una sólida conectividad es la clave para el desarrollo del transporte sustentable, y de las ciudades inteligentes.

“Estamos en una era soportada completamente por las telecomunicaciones: son el sistema nervioso de nuestras ciudades, y son las que permiten que las disrupciones de estén dando”, dijo.

Aunque el fortalecimiento de éstas es tarea del gobierno, se dijo durante el foro, es prerrogativa del sector público, el objetivo sólo puede lograrse en conjunto con el sector privado. De ahí que empresas como Siemens, con todo su programa de automatización en marcha, en México y Latinoamérica; BMW y su nueva red; y Telmex con la implementación de la red 4.5G, se posicionan como las compañías pujantes de esta revolución tecnológica y ecológica en nuestro país.