Bzzt: la flota de triciclos eléctricos que podría desbancar a Uber

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La ciudad sueca de Estocolmo es la cuna de lo que podría ser una revolución en movilidad verde. El desarrollo de autos eléctricos, y su entrada de forma cada vez más competitiva a los mercados mundiales, está potenciando un nuevo enfoque en transporte urbano de cero emisiones: la pequeña empresa de nombre Bzzt, podría desbancar al gigante Uber con su servicio bajo demanda de transporte en triciclos eléctricos.

La visión de la compañía es la de ofrecer a los ciudadanos suecos la posibilidad de transportarse dentro de Estocolmo de manera barata, eficiente y rápida. Su servicio inspirado en Uber, a través de una app, lleva hasta el usuario una cabina de tres ruedas, muy parecida a un triciclo, que puede dar hasta 45 kilómetros por hora.

Aunque por el momento sólo está disponible en Estocolmo, la visión de sus fundadores y principales cerebros creativos es la de ofrecer un servicio de taxi a todo el mundo, a la vez que contribuyen a la mejora de la sociedad.

Área de acción de Bzzt, en Estocolmo

Al menos, esas son las palabras de su director de marketing, Per Nyrenius, quien explica que Bzzt inspiró su servicio en Uber; de hecho, fueron socios en algún momento, cuando Bzzt compartía la aplicación de Uber para pedir los vehículos. No obstante, diferencias entre ambos socios terminaron por fracturar la relación, y mandar a Bzzt en un viaje en solitario.

Entonces, Nyrenius y su cofundador y amigo, CEO de Bzzt, Sven Wolf, sólo ofrecían el servicio en la ciudad de Gotemburgo. Ahí estuvieron desarrollándose dos años. Sin embargo, su nuevo plan de expansión contempla la entrada total a la ciudad de Estocolmo. Su flota contempla ya 18 vehículos.

Servicio a bajísimo costo

Los vehículos están manufacturados por la firma Clean Motion, que cuenta con el respaldo del fundador de Skype, Niklas Zennström.

Como decíamos arriba, pueden ser ordenados a través de la app, y el usuario sólo pagará por los kilómetros recorridos; un viaje promedio con Bzzt cuesta alrededor de 30 coronas (tres dólares), sin importar el tráfico. ¿Cómo es esto posible? El CEO de la compañía, Sven Wolf, lo explica así:

“Nuestro servicio sólo nos genera un costo cuando estamos en movimiento. Lo que nos permite pagar buenos salarios a nuestros choferes. Un taxi en esta ciudad maneja a una velocidad promedio de 15 o 20 kilómetros por hora, lo que no es muy eficiente. Nosotros, en cambio, contamos con un software que optimiza la autonomía de nuestros vehículos, que no sólo no generan emisiones, sino que gastan energía sólo cuando se mueven. Esto nos permite mantener bajos costos y pagar buenos salarios”.

Competencia verde a Uber y mejores condiciones laborales

“Uber ha perdido completamente su visión medioambiental”, sentencia Wolf respecto a su más fuerte competidor: “Nuestros vehículos no generan emisiones, y cuando no están llevando y trayendo usuarios, están estacionados en un garaje”.

Y añade: “la segunda gran diferencia que tenemos con ellos es la manera en cómo nos relacionamos con nuestros choferes: todos ellos son empleados con contratos firmados, y miembros de la Unión Sueca de Transportistas. No necesitamos explotar a nuestro personal para ser rentables; nuestra rentabilidad viene de nuestra fuente de energía y bajos costos”.

Sólidos planes de expansión

Los planes de la firma en el corto plazo son los de una sólida expansión, y la de hacer Estocolmo su plataforma de lanzamiento mundial. Los planes de Nyrenius como director de posicionamiento, son los de mejorar el servicio de Bzzt a través de ofrecer el primer viaje gratis, y reducir los tiempos de espera del usuario a tres o cuatro minutos máximo.

A pesar de que la ciudad de Estocolmo es un reto, los fundadores de Bzzt se mantienen visionarios en cuanto al futuro de la compañía, y planean expandir su flota, para finales de este año, a 50 vehículos.

“Democratizar productos y servicios ha sido una tendencia en años recientes: ahí tienen a Spotify, que ofrece al usuario toda la música del mundo. Creo que podemos hacer lo mismo con el transporte”, sentencia Nyrenius, “queremos sacar a los autos a gasolina del mercado: en realidad buscamos un mejor ambiente urbano, y la mejor forma de hacerlo es desarrollar un producto que, venga donde venga, sea bueno y se vuelva ubicuo”.